Científicos perforan bajo la formación del “Arca de Noé” en Turquía para descubrir qué hay realmente debajo
Después de décadas de fotografías aéreas, escaneos y teorías, los investigadores que estudian la formación Durupınar, en el este de Turquía, han dado un nuevo paso: analizar directamente muestras extraídas del subsuelo.
La campaña de trabajo de campo de 2026, realizada cerca de Doğubayazıt, en la provincia de Ağrı, se extendió durante unos 90 días. Durante ese período, los científicos recogieron cerca de 1.000 muestras de suelo en más de un centenar de puntos, las que ahora serán examinadas en laboratorios de Ankara.
El objetivo es determinar si dentro de la formación existe material orgánico, restos de madera u otros elementos que permitan comprender mejor su origen.
Durupınar ha sido relacionada durante décadas con la posibilidad de que allí se encuentren los restos del Arca de Noé, aunque hasta ahora ninguna evidencia arqueológica ha logrado confirmar esa hipótesis.
En la investigación de este año participaron alrededor de 20 científicos de cinco países. Antes de comenzar las perforaciones, el equipo realizó trabajos de cartografía, fotografías, mediciones con GPS y estudios con radar de penetración terrestre.

Los investigadores también utilizaron técnicas de resistividad eléctrica, que permiten detectar diferencias en los materiales que se encuentran bajo la superficie.
Estos estudios anteriores habían revelado algunas anomalías subterráneas, como líneas, intersecciones y zonas que podrían parecer espacios vacíos. Sin embargo, los especialistas advierten que este tipo de señales también pueden tener explicaciones naturales, como fracturas de roca, diferencias de humedad o procesos de sedimentación.
Por esta razón, el análisis de las muestras físicas será fundamental.
Si los científicos encuentran material orgánico adecuado, podrían realizarse pruebas de radiocarbono para determinar su antigüedad. También se comparará la composición del suelo encontrado dentro de la formación con el terreno que la rodea.
La formación Durupınar llamó la atención internacional en 1959, cuando fue identificada en fotografías aéreas por el capitán turco İlhan Durupınar.
Su particular forma alargada, de aproximadamente 157 metros de longitud, recuerda a la silueta de una gran embarcación, lo que ha alimentado durante décadas las teorías relacionadas con el relato bíblico del Arca de Noé.
Sin embargo, numerosos geólogos sostienen que la formación podría explicarse mediante procesos naturales como la erosión, los deslizamientos de tierra y la deformación de las rocas.
El propio equipo científico mantiene una postura cautelosa y señala que los resultados actuales son sugerentes, pero todavía no concluyentes.
Con las nuevas muestras ahora en laboratorio, la investigación entra en una etapa clave. Los resultados podrían ayudar a determinar si las anomalías detectadas bajo Durupınar corresponden a materiales inusuales o si, finalmente, tienen una explicación completamente geológica.
Comentarios (0)