“No puedo escuchar música”: Huey Lewis contó cómo la sordera cambió por completo su vida
En el pódcast Inside of You with Michael Rosenbaum, el interprete de “The Power of Love” explicó cómo la enfermedad de Ménière transformó su vida y habló del implante coclear que utiliza
Durante décadas, la música fue el centro de la vida de Huey Lewis. Sin embargo, el reconocido cantante estadounidense confesó que hoy ya no puede disfrutarla debido a la pérdida casi total de su audición, consecuencia de la enfermedad de Ménière.
En una entrevista concedida al pódcast Inside of You, conducido por Michael Rosenbaum, el intérprete de "The Power of Love" habló con sinceridad sobre el impacto físico y emocional que ha significado esta condición.
Lewis explicó que comenzó a perder la audición del oído derecho hace aproximadamente 35 años, tras ser diagnosticado con la enfermedad de Ménière. Durante más de dos décadas logró continuar con su carrera utilizando principalmente el oído izquierdo, pero con el tiempo ese oído también se deterioró hasta dejarlo prácticamente sordo sin ayuda tecnológica.
Actualmente utiliza un implante coclear en un oído y un audífono en el otro. Gracias a estos dispositivos puede mantener conversaciones y comunicarse con normalidad, aunque reconoce que la experiencia de escuchar música nunca volvió a ser la misma.
El artista recordó que intentó numerosos tratamientos para detener el avance de la enfermedad. Probó medicamentos tradicionales, terapias alternativas, cambios en la alimentación, ayunos y dietas bajas en sal, pero ninguno logró frenar el deterioro de su capacidad auditiva.
Según explicó, el implante coclear procesa los sonidos de forma digital, lo que facilita comprender las voces, pero altera la percepción de los tonos musicales. Por esa razón, las canciones llegan a sus oídos distorsionadas y las voces le parecen más agudas de lo normal, como si las personas hubieran inhalado helio.
"La música ya no forma parte de mi vida", reconoció el cantante, admitiendo que ha sido una de las pérdidas más difíciles de aceptar. Aunque todavía puede identificar el ritmo o reconocer una melodía, asegura que ya no experimenta la emoción que antes le provocaban las canciones.
Lewis también recordó que el momento más complicado fue cuando perdió la audición del oído que aún conservaba. Confesó que pasó varios meses profundamente afectado, intentando adaptarse a una realidad completamente distinta.
Incluso actividades cotidianas cambiaron por completo. Antes acostumbraba a escuchar jazz tradicional y música de big band mientras cocinaba o recibía visitas. Hoy casi nunca pone música, ya que la experiencia dejó de resultarle placentera.
El cantante señaló además que evita asistir a conciertos porque el sonido le resulta confuso y desagradable. Incluso ha vivido situaciones en las que una banda interpreta uno de sus grandes éxitos y le cuesta reconocer la canción.
A pesar de todo, mantiene la esperanza de que los avances tecnológicos continúen mejorando la calidad de vida de las personas con pérdida auditiva. Mientras tanto, encontró nuevas pasiones lejos de los escenarios, especialmente la pesca con mosca y el contacto con la naturaleza, actividades que hoy ocupan un lugar importante en su vida.
Aunque reconoce que extraña algunos momentos compartidos con su banda y el público, asegura que ha aprendido a construir una nueva etapa, adaptándose
Comentarios (0)