El 14 de junio de 1940, las tropas alemanas entraron a París, marcando el inicio de una ocupación que duraría más de cuatro años.
La toma de la capital francesa fue el resultado de una campaña que avanzó con extrema rapidez: el 10 de mayo de 1940, Alemania lanzó su ofensiva contra Francia, y en poco más de un mes los soldados alemanes desfilaban bajo el Arco de Triunfo.