
Medio siglo después, el álbum que continuó la discografía de Pink Floyd tras “The Dark Side of the Moon” sigue vigente y en el recuerdo de los fans
El 12 de septiembre de 1975, Pink Floyd lanzó “Wish You Were Here”, un álbum que consolidó el legado de la banda y que, medio siglo después, mantiene intacta su vigencia.
Con una portada icónica concebida por el colectivo Hipgnosis, bajo la dirección de Storm Thorgerson y Aubrey “Po” Powell, este disco se ha convertido en un eslabón imprescindible en la historia del grupo.
“Pink Floyd es un grupo cuyos discos no tienen desperdicio, tal vez el último con Roger Waters, ‘The Final Cut’ (1983) pueda ser el más complicado, pero no el mejor. Fuera de eso ‘Wish You Were Here’ es uno de los tres discos más importantes en la historia de Pink Floyd”, dijo en entrevista el crítico y productor musical Arturo López Gavito.
“Es un disco transitorio hacia el momento en el que Roger Waters se apoderó de la banda en 1979. Tiene ‘Shine On You Crazy Diamond’, que es una obra hermosa, una expresión sensacional de música; ‘Have a Cigar’ también, tiene canciones fantásticas. Es un disco que se puede seguir escuchando”, añadió López Gavito.
Un proceso “tortuoso”
Todas esas canciones surgieron en un estado complicado para la banda al que David Gilmour ha considerado doloroso, entre la presión de haberse sentido realizados, tras el éxito de “The Dark Side of the Moon” (1973), así como por el distanciamiento que existía entre los cuatro integrantes de la banda, Roger Waters, Nick Mason y Richard Wright, además del guitarrista.

“Cuando hicimos ‘Wish You Were Here’”, fue un tiempo extraño. Habíamos logrado todo lo que alguien podría esperar lograr. Había cierta distancia entre todos nosotros… esa sensación de ausencia ayudó a crear la magia del álbum… es extraño tratar de entender cómo algo tan bueno surgió de este sentimiento bastante vacío que teníamos”, explicó David Gilmour en 2002.
“Había días en los que no hacíamos absolutamente nada. No creo que supieran lo que querían hacer. … jugábamos a dardos, o nos sentábamos, bebíamos, nos íbamos a casa y volvíamos al día siguiente”, comentó el ingeniero de sonido Brian Humphries.
Con la brújula perdida y en plena desorientación, la banda entró a los estudios Abbey Road en la primera semana de 1975, un proceso al que Roger Waters se ha referido como “tortuoso”, pero que se transformó en el eje del disco, marcado por la crítica a la industria musical y por el tema de la ausencia y el aislamiento.
“Al disco lo diferencia que Pink Floyd es una banda muy madura para ese momento; el sonido, no tan agresivo como “Animals” y no es tan mainstream como ‘The Dark Side of the Moon’, es un intermedio”, dijo en entrevista Poncho Delgado, guitarrista del grupo tributo a Pink Floyd, Marrano Rosa.
“Hay mucho espíritu de colaboración de la banda, aunque ellos decían que en ese tiempo no estaban tan unidos, pero se ve que trabajaron todos juntos”, añadió el músico.
Syd Barrett regresa
“Shine On You Crazy Diamond” fue la pieza que inició el concepto del disco, una canción que representa “un símbolo de todos los extremos de ausencia que algunas personas tienen que permitirse porque es la única manera de sobrellevar lo triste que es la vida moderna, aislarse por completo”, explicó Roger Waters en 2001 en su libro “Crazy Diamond: Syd Barrett & The Dawn Of Pink Floyd”.
Precisamente, existe la duda de si el tema está dedicado a Syd Barret, el vocalista fundador de Pink Floyd, quien había abandonado la banda en 1968 a causa de salud mental y problemas de adicciones. “’Shine On’ no trata realmente sobre Syd”, ha afirmado Waters.
“Creo que la canción es brillante en su especie de evocación de lo que Roger obviamente sintió por Syd y ciertamente coincide con lo mío”, menciona David Gilmour en el documental “Pink Floyd: The Story of Wish You Were Here” de 2012.
Syd Barrett representó un momento clave en la construcción de “Wish You Were Here” con su aparición sorpresiva en Abbey Road. Fue el 5 de junio cuando el miembro fundador, entonces de 29 años, hizo acto de presencia.

Esta vez no se veía como cuando alcanzó el éxito con Pink Floyd: había aumentado de peso, tenía la cabeza y las cejas rapadas, y se dice que nadie lo reconoció al principio. A partir de ese momento, Roger Waters comprendió de manera más profunda los efectos de la industria musical y la fama sobre sus integrantes.
“Estaban contando su propia historia de cómo subieron al estrellato con “The Dark Side of the Moon”, se metieron a la máquina como ellos lo llamaban en el disco (“Welcome to the Machine”) a la industria de la música y contaron cómo los había tratado hasta ese momento”, explicó Roi Zerda, vocalista y guitarrista de Marrano Rosa.
El éxito de “Wish You Were Here” fue inmediato, con cerca de 20 millones de copias vendidas en todo el mundo. En sus presentaciones en vivo, la banda recorrió Estados Unidos y Europa, replicando el éxito logrado con la gira de su álbum anterior.
La extensa duración de cada una de sus piezas se amplificó aún más en las versiones en vivo, que destacaron la naturaleza de la banda a través de la improvisación, consolidando su reputación como un referente histórico del rock progresivo.
Al día de hoy, en Spotify, los temas “Have a Cigar” y “Wish You Were Here” permanecen dentro de la lista de las 10 canciones más reproducidas de Pink Floyd en la plataforma.











