
La derecha chilena, que en los años 30 elogió a Hitler y Mussolini, y luego fue cómplice de los crímenes de Colonia Dignidad, hoy, mayoritariamente, apoya al régimen sionista de Netanyahu y el genocidio en Gaza.
Figuras claves de la ultraderecha, continúan una tradición de complicidad con el horror y la limpieza étnica.
Imagen: La foto fue tomada en Valdivia el 20 de Abril de 1937, durante la celebración del cumpleaños de Adolfo Hitler, en el Club «Unión» Alemán. Publicada por: Enterreno.com

La relación de la derecha chilena con las ideologías supremacistas del siglo XX no es una sospecha, sino un hecho histórico documentado. Desde la década de 1930, sus principales medios, como El Mercurio y El Diario Ilustrado, junto con políticos e intelectuales, brindaron un respaldo explícito a los regímenes de Adolf Hitler y Benito Mussolini.
Tras la ascensión del Führer, El Mercurio editorializaba el 5 de marzo de 1933: «Alemania está dando ahora un ejemplo de virilidad al mundo… es de esperar que el comunismo internacional aprenda… de cuánto es capaz una sociedad que sabe defenderse«. Mientras El Diario Ilustrado (29-3-1933) clamaba: «Es tiempo de imitarles«.
El gobierno de Arturo Alessandri Palma, tal como detalla el historiador Felipe Portales, en su artículo: “La derecha chilena ensalzó a Hitler y a Mussolini”, no solo permitió la publicación de apologías nazis como El Tercer Reich de Miguel Cruchaga Ossa, sino que realizó gestos diplomáticos de simpatía, como oponerse a sanciones contra la Italia de Mussolini en la Liga de las Naciones, actitud por la cual el Duce agradeció personalmente a Alessandri. Hoy, sectores de la ultra derecha se oponen a sanciones al régimen sionista de Israel frete al genocidio en Gaza.

La huella nazi en el sur y su vínculo con la dictadura
Esta afinidad ideológica no fue solo retórica; tuvo una expresión territorial y criminal. Como analiza Rossana Cassigoli, Doctora en Antropología por la UNAM en su publicación “Sobre la presencia nazi en Chile”, analiza la influencia alemana en Chile que sentó las bases para la llegada de criminales nazis.
El caso más infame es Colonia Dignidad, fundada en 1961 por el ex cabo de las SS Paul Schäfer. Este enclave, descrito como el «epítome del mal», fue, según reportes de la BBC Mundo un centro de torturas, abusos sexuales sistemáticos y, durante la dictadura de Pinochet, un campo de exterminio clandestino para opositores.
La Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) utilizó sus instalaciones, y archivos desclasificados prueban que los restos de detenidos desaparecidos fueron exhumados, quemados químicamente y arrojados al río Perquilauquén, en una «operación de limpieza» que revela una complicidad estructural entre el legado nazi y el terrorismo de Estado de la dictadura.
El giro hacia el sionismo: La nueva máscara de la complicidad
Hoy, esos mismos sectores políticos que una vez admiraron el fascismo europeo han trasladado su apoyo al proyecto sionista israelí, que actualmente lleva a cabo un genocidio contra el pueblo palestino en Gaza, catalogado así, por tribunales internacionales.
Según publicación del portal Al-Shabaka, Israel está cometiendo un genocidio mediante bombardeos indiscriminados, el ataque a infraestructura civil crítica y un bloqueo humanitario diseñado para matar de hambre y forzar la expulsión masiva, como estrategia de una limpieza étnica.
El historiador israelí Avi Shlaim, en una entrevista publicada en Edinburgh University Press, contextualiza esta atrocidad: «El punto de partida… no es el ataque de Hamás del 7 de octubre… El contexto… fueron 56 años de ocupación israelí. Israel es un estado colonial de asentamientos«. La lógica eliminacionista del sionismo, explica, busca extinguir la soberanía nativa palestina.
La ultraderecha chilena contemporánea: Complicidad activa y excepciones incómodas
La ultraderecha chilena, encarnada en figuras como José Antonio Kast (Partido Republicano), Johannes Kaiser (Partido Nacional Libertario) y las diputadas del Partido Social Cristiano (PSC), se ha alineado fervientemente con Israel.
La Comunidad Palestina en Chile condenó declaraciones de Kast el 2023, quien tildó de «vergüenza» la postura oficial chilena de condena al genocidio, razón por la que fue acusado de adoptar «una retórica similar a la ultraderecha israelí», según publica Radio Biobío el 2023.
Esta crítica se sumó a la realizada por el senador de la UDI Iván Moreira, quien aseguró que “No me gustó que Grupo Hamás Terrorista se aproveche del apoyo de Chile a Palestina. Gabriel Boric ha sido un aliado para salvar a Palestina del genocidio”, escribió, sin embargo, agregó y respondió a Kast: “lo que haces José Antonio Kast es la infamia de 1 verdadero nazi que intenta redimirse por su pasado, mala leche hipócrita”.
Mientras tanto, el diputado y candidato presidencial Johannes Kaiser, ante el retiro de los agregados militares chilenos de Israel, argumentó en Radio Biobío (28 de mayo de 2025) que Chile tiene «una obligación de gratitud con ese país«, por una supuesta ayuda militar en los años 70.











